Cómo triunfar en Francia (El caso Almodóvar)

20467504

Distribuida por sus habituales socios de Pathé, la última película de Pedro Almodóvar, Los amantes pasajeros, se estrenará este miércoles 27 de marzo en las salas de cine de toda Francia.

La semana pasada Almodóvar fue el invitado de uno de los programas de entretenimiento con mayor audiencia de la televisión de nuestro país vecino; Le Grand Journal, un programa imprescindible para la promoción de los estrenos en Francia y que está dirigido por Michel Denisot, veterano presentador, que quizá nunca figure en los títulos de crédito de ninguna película, pero que tiene una gran influencia en la industria del cine, sobre todo, en el mayor escaparate del mundo: el Festival de Cannes. Además de ser un gran cinéfilo, Denisot es también un hombre de contactos: es bastante colega de Will Smith y se deja ver por La Croisette acompañado por Lady Gaga.

El éxito de Almodóvar en Francia es incontestable. Aparte de los innumerables elogios que pueda recibir, también contribuye él mismo con su enorme capacidad para venderse. Si Los amantes pasajeros es una metáfora de la sociedad española, tal y como les he escuchado decir al propio director manchego y a Cecilia Roth; en Francia Almodóvar lo vende como un homenaje a la década de los 80, porque sabe que para los galos, la movida madrileña, es nuestro mayo del 68. Y si hay un icono de aquel tiempo, de aquella efervescencia artística, ese es él.

No sé muy bien qué es la marca España, pero he vivido en París y sé muy bien lo que allí representa Pedro Almodóvar. Pasará mucho tiempo antes de que alguien supere lo que él está consiguiendo. Su cine, independientemente de que guste más o menos, de que se vea mucho o poco, siempre es un acontecimiento de primer orden. Su servicio alcine y a la cultura, fuera de nuestras fronteras, no se puede valorar en euros; pero su aportación es inmensa.

Un ejemplo es la contribución del cine de Almodóvar al sector turístico de Madrid que, aunque intangible, es enorme. Así como París nunca sería la ciudad más visitada del mundo, si no fuera por las miles de películas, desde Les enfants du paradis (Marcel Carné, 1945) hasta El fabuloso destino de Amelie Poulain (Jean-Pierre Jeunet, 2001), que se han rodado allí y se han visto en todo el mundo.

En Francia, y es el ejemplo que debemos seguir, saben desde hace mucho tiempo que el cine es mucho más que la expresión artística de un autor.

¿Y Los amantes pasajeros? Pues desde luego a mí no me gustó mucho. Quitando el playback de I’m so excited del trío de azafatas (Carlos Areces, Raúl Arévalo y Javier Cámara) o la interpretación de Lola Dueñas, encarnando a un personaje muy almodovariano, como antes lo hicieran una Verónica Forqué o una Carmen Maura; no hay mucho más.

Me gustó la premisa de la historia del avión que da vueltas y vueltas, como si fuera el país que deambula sin rumbo a la espera de ser rescatado, pero me decepcionó el desarrollo posterior, sobre todo las tramas del banquero corrupto o la Madame  esa interpretada por Cecilia Roth, que parecían más bien la obra de un debutante. Aún así, prefiero Los amantes pasajerosLos abrazos rotos y La piel que habito, y estoy seguro de que será un gran éxito en Francia.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s