El Festival Zinegoak y La Otxoa

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El Zinegoak, el festival internacional de cine y artes escénicas gay-lesbo-trans de Bilbao que se celebrará del próximo jueves 31 de enero al domingo 10 de febrero, cumplirá 10 años en esta edición. Parece ser que este festival de temática LGBT (siglas utilizadas para designar colectivamente a lesbianas, gays, bisexuales y transexuales) se está consolidando como una de las principales manifestaciones sobre diversidad afectiva que hay en América Latina y en el Estado Español.

Conocía este festival como espectador hasta que tuve la oportunidad de participar como jurado del Premio al Mejor Guión de Largometraje de Ficción, otorgado por nuestra Asociación de Guionistas Vascos, en las ediciones del 2011 y 2012. En la primera, la última con el director Roberto Castón al frente (guionista y director de Ander), otorgamos el premio al guión de Merav Doster por el film israelí Einayim Petukoht (Ojos bien abiertos). El año pasado, la primera edición como director de Pau Guillén, concedimos el premio de mejor guión al inglés Andrew Haigh por su Weekend y una mención especial a la guionista inglesa Paula Milne por The Night Watch.

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Este año 2013, dentro de la sección de Cine Documental, estará a competición La Otxoa, sin complejos. Habrá dos proyecciones, las dos en el Bilborock (Muelle de la Merced, 1); el sábado 2 de febrero a las 20:00 y el domingo 10 a las 18:00. Antes del viernes, a través de la página de facebook de La Otxoa, sin complejos iremos dando más detalles acerca de esto. Puede ser una buena ocasión para ver el documental en pantalla grande, para todo aquel que no pudiese verlo en el último Zinebi.

Además también está la fiesta de clausura, el sábado 9 de febrero, con el concierto del grupo canadiense The Hidden Cameras en la sala BBK.

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Encuentro con Ignacio del Moral, guionista de Lope

Después de los encuentros con Javier Gullón y con Jean-Claude Carrière, celebraremos, el próximo martes 4 de diciembre, el III Encuentro de Guionistas del 2012 junto al guionista donostiarra Ignacio del Moral co-autor de, entre otras, Los lunes al sol (Fernando León de Aranoa, 2002), La voz dormida (Benito Zambrano, 2011) o la simpática y exitosa película de animación Las aventuras de Tadeo Jones (Enrique Gato, 2012).

En colaboración con el cineclub Fas, vamos a presentar Lope (Andrucha Waddington, 2010), una cinta de época que narra las peripecias en el amor, en el arte y en la vida del poeta y dramaturgo Lope de Vega en el Madrid de finales del siglo XVI. Interpretada por, el actor en alza, Alberto Ammann (hoy mismo se estrena Invasor de Daniel Calparsoro, precisamente con guión del propio Javier Gullón, en la que Ammann tiene el papel principal) está también protagonizada por Leonor Watling, Pilar López de Ayala y Luis Tosar.

La proyección tendrá lugar en la sala El Carmen de la Plaza de Indautxu, este martes 4 de diciembre a las 19h45 y habrá un debate con Ignacio del Moral y Javier Echániz, presidente de la Asociación de Guionistas Vascos, después de la proyección.

Aquí les dejo unas fotos de los dos encuentros anteriores de este año:

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Arriba la tradicional foto ascensor con sobrecarga de guionistas. De izquierda a derecha, Joanes Urkixo, Miguel Suaña, Luis Eguiraun, Lourdes Bedia, Javier Gullón, Mikel Rueda, Eguzkiñe Aranzibia y Javier Echániz.

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De izquierda a derecha Asier Guerricaechebarria, Jean-Claude Carrière, Joanes Urkixo y el autor de este blog.

Diario de un festival: Una noche irrepetible

El pasado jueves 22 de noviembre tuve el inmenso placer de presentar el documental La Otxoa, sin complejos en el auditorio del Museo Guggenheim dentro de la sección Miradas desde Euskadi del festival Zinebi.

Fue una noche irrepetible. La sala estaba a reventar y hubo incluso quien se quedó fuera y no pudo verlo. Desde aquí mi más sincera disculpa a esta gente. Prometo que la próxima vez que lo proyectemos (espero que muy pronto), ellos serán los primeros en entrar en la sesión.

Comenzamos el rodaje de La Otxoa, sin complejos un lejano 17 de agosto de 2009. No ha sido sencillo terminar; es más, durante dos largos años parecía que la película nunca se haría. Pero si algo hemos aprendido es que las películas tienen su timing, su momento. Había que dejar pasar un tiempo (tampoco mucho para que no se enfriara demasiado) y después rematar bien el trabajo. Yo nunca perdí la esperanza con este proyecto. Never give up! como decía uno de los personajes de la gran comedia italiana Reality (Matteo Garrone, 2012).

Pero bueno en esos dos años (2010 y 2011), menos hacer el documental, he hecho de todo: participar en un montón de cosas y adquirir una experiencia importante. Empecé a escribir con Asier Guerricaechebarria mi primer guión de ficción, Eskorbuto; trabajé en el rodaje de Un mundo casi perfecto de los Hermanos Ibarretxe y también en Misión Lipdub, un programa de televisión, un talent show, que concebimos y desarrollamos en la productora Armonika Eduardo Carneros, María Maestre, el propio Asier y un servidor. Después, en el 2011, estuve de ayudante de producción en el telefilm La Conspiración de Pedro Olea, producido por IDEM4. Y es en esta misma productora en la que he estado desde entonces hasta ahora para terminar La Otxoa…

A todos los que habéis contribuido a terminar este documental os quiero dar las gracias. Sobre todo a José Antonio Nielfa, La Otxoa, por su ayuda y disposición. A Marina Paugam y Jean-Michel Rodrigo de Mecanos Productions, por todos sus buenos consejos, al paciente y profesional equipo técnico, al equipo de IDEM4, a las televisiones (ETB, TVE y TLT), y a las instituciones como el Gobierno Vasco, el Ministerio de Cultura francés y la Procirep. A todos: Eskerrik asko, merci beaucoup.

La Otxoa, sin complejos

Uno de los personajes de la película Shortbus (John Cameron Mitchell, 2006) decía algo así como “antes quería cambiar el mundo, ahora me conformo con salir con dignidad de esta habitación”. No es el único diálogo interesante de aquel film, que narra las vivencias entorno a la sexualidad de varios personajes neoyorquinos, pero se me quedó grabado en la mente y lo dejé reposar hasta que reapareció para cobrar todo su sentido, cuando mi amigo, el periodista de EL PAÍS, Iker Seisdedos, me sugirió que por-qué-no-hacer un documental sobre La Otxoa. Y así nació esta historia.

Más de 4 años después, estamos llegando al final de la producción de La Otxoa, sin complejos sobre la vida del artista y transformista bilbaino José Antonio Nielfa, La Otxoa. No voy a desvelar nada sobre la película pero estoy seguro que dará que hablar y mostrará a La Otxoa de una forma original y diferente, alejada de la imagen suya a la que estamos acostumbrados. La única pista sobre su contenido ya la he adelantado con la frase de Shortbus

Como mi primer documental, Zu zara nagusia (2008), también ha sido producido por IDEM 4. Esta vez se trata de una coproducción internacional con Francia (Mécanos Productions) y han entrado también, por parte de nuestro país vecino, el Ministerio de Cultura (el CNC), la TLT (Teletoulouse) y esperemos que pronto lo haga también la Procirep. Por nuestro lado,  ETB, TVE y el Gobierno Vasco. Una suerte y un privilegio con la que está cayendo. También una odisea pero con final feliz.

Hay fecha prevista para su estreno en Francia, en la cadena TLT el próximo 28 de septiembre. Y desde ahora hasta entonces, iré contando más cosas en el blog…

¡Qué razón tenía Barry!

El post número 100 de este blog, Bilbao Me Mata, está consagrado a la edición del documental “La Otxoa, vivir sin complejos“. Precisamente esta noche actúa Jose Antonio Nielfa La Otxoa, en las fiestas de Bilbao, pero no podré asistir ya que Marina Paugam y yo estamos a tope con la edición, en Ivry-sur-Seine, al sur de París, en donde los de Mecanos Productions tienen montado su estación de montaje, como ellos lo llaman. Lo estamos editando aquí porque se trata de una coproducción con Francia y porque también la película gana mucho al aportar la visión de alguien exterior que no tenga ningún apriori sobre la vida de La Otxoa… Como ya pasó con Zu zara nagusia, el que una persona proveniente de fuera de Bilbao, Bizkaia estuviera aportando su punto de vista creo que enriqueció la producción y le dio la oportunidad de salir fuera: de buscar un público más internacional.

La edición es el momento ese del proceso de producción en que la película nace. Eso es lo bonito. ¡Qué nacimiento no lo es! He leído un montón de gente decir esto muchas veces: la película se construye en la sala de edición. Y tienen razón, pero también es cierto que si no tienes ni buenas imágenes, ni buenas secuencias rodadas, estás listo. Y que va a ser difícil construir nada, a partir de nada. Como decía el maestro Barry Hampe, “there is no substitute for good footage”. No hay nada que remplace el buen material. No he visto ninguno de los documentales dirigidos por el maestro, pero me he leído su “Making Documentary Films and Videos” de Pe a Pa. Y debo decir, que en la realización de documentales, todo lo malo que él dice te puede pasar; si no pones atención suficiente, si no vigilas o si no tienes ni idea, te pasa.

En la edición no hay vuelta atrás,… la película se va convirtiendo en una especie de ente, en una cosa que cobra vida e incluso te habla y te dice cosas como: “mira qué suerte has tenido con esto”, “Mira qué mal planificaste aquello”,… A veces una de las secuencias que creías imprescindible para explicar tu propósito, no sirve. En esas ocasiones lo que tienes delante de ti en el timeline te dice: “esto no es de esta película”. Y te quedas pegado. Es absurdo, pero es como la vida misma. Editando un documental nunca sabes qué es lo que puede venir después.

Dicho esto, creo que “La Otxoa, vivir sin complejos“, está quedando muy bien (¡Qué puedo decir yo!), Espero que entretenga, que ilustre y que emocione. A nosotros nos está pasando un poco, pero no somos objetivos puesto que estamos todo el día encerrados en este salón que contiene la estación de montaje, aquí en Ivry. Hay que ir a preguntárselo al espectador cuando la película esté terminada. Espero que sea muy pronto y que guste.

Viviendo sin complejos

Llevaba unos meses sin escribir aquí, y ni me había enterado de que incluso había varios comentarios sin responder (he dejado de recibir las alertas por mail, será por eso); así que, mis disculpas a todos por esta desatención.

Recuerdo ahora que, cuando empecé a escribir BilbaoMeMata hace dos años, chequeaba las visitas diarias cada dos por tres (que se lo pregunten sino a Asier Guerricaechebarria) y pensaba, iluso de mí, que si me dedicaba a ello podría empezar pronto a ganar dinero… Pero eso por supuesto que no pasó; y, al final, me he dado cuenta de que tampoco me importa demasiado, puesto que a lo tonto el próximo post será el número 100, y lo que vale es que lo que escribo lo sigo haciendo en plena libertad y a mi ritmo.

Desde que hace un par de meses, el productor francés Jean Michel Rodrigo (de Mecanos Productions, coproductores junto a IDEM 4 de La Otxoa, vivir sin complejos) nos confirmara el interés real de la televisión francesa TeleToulouse en participar en este documental (y por consiguiente, la posibilidad real de desbloquear financieramente el mismo, es decir, terminarlo dignamente), he estado sin parar haciendo diferentes cosas; la mayoría en la producción audiovisual, todas ellas provechosas, algunas divertidas, otras no tanto, que ya les iré contando en sucesivos posts… Queda por escrito por tanto la promesa de escribir, como promesa de obligado cumplimiento.

El pasado viernes terminamos el rodaje de “La Otxoa, vivir sin complejos”. Organizamos una fiesta en el bar de José Antonio de la calle Lersundi. Podría decir que me lo pasé en grande, sino es porque yo no estaba de fiesta y bastante tenía con tratar de no parecer un ansioso sin idea de dirigir delante de Josean Roigé, el operador de steadycam, que hizo también las veces de director de fotografía, ante la ausencia de Olivier Van der Zee. He estado revisando el material hoy y la verdad que hay cosas muy interesantes.

No sé en qué quedará todo esto pero ýa tengo ganas de que llegue el lunes que viene para comenzar a montar el documental en París junto a Marina Paugam, realizadora, editora y directora de fotografía… Aquí les dejo el teaser que hicimos Manu Duarte y yo:

Mi madre de Richard Ford

Antes de ponerse con la Gran Novela Bilbaina, Álvaro Fierro nos ha remitido una reseña de la publicación de un libro del reconocidísimo Richard Ford, uno de los máximos exponentes de la Gran Novela Americana. Se trata de Mi madre (Anagrama, 2010) que será seguro una buena opción de lectura o de regalo navideño:

MI MADRE de RICHARD FORD

Obviando las loas al “mejor escritor americano contemporáneo”, con Richard Ford y su trilogía americana- El Periodista Deportivo, El Día de la Independencia y Acción de Gracias-, se puede disfrutar y/o caer en una identificación brutal con sus personajes, a pesar de las distancias geográficas, culturales y sociales y de que estemos hablando de la Gran Novela Norteamericana.

Es más, según las circunstancias personales del lector y la coyuntura, incluso conviene posponer sus páginas por riesgo a deslizarse por la pendiente de la autoconmiseración, o peor, creerse bajo la lupa del psicoanálisis o de la influencia de los cantamañanas de la autoayuda. En conclusión, es complicado buscar una posición ergonómica en las quinientas páginas de media que tiene cada ejemplar. Y a la propia experiencia del firmante me remito.

Más de dos décadas después de su publicación, Anagrama rescata este texto liviano en su forma- 80 páginas- pero pesado como el hormigón armado en su fondo. Panegírico a la madre muerta, Ford exorciza recuerdos familiares con la sinceridad requerida, ajuste de cuentas al amor que intentó procesar a su progenitora, en un ejercicio de catarsis a la que Frank Bascombe se sometía en las obras arribas citadas y que el propio escritor hace suya.

Con el sempiterno recurso literario de paso del tiempo y la perspectiva que este otorga a los recuerdos- no en su caso, pero en ocasiones tramposo, como un flashback en el cine- converge la belleza literaria y el tributo a la figura más importante de nuestras vidas a la que ahora llamaremos Edna Adkin y sea oriunda del cinturón bíblico norteamericano.

Álvaro Fierro.

 

Split 77, actitud y aptitud

Alguien dijo una vez que lo importante del oficio del artista no es tanto el éxito como poder seguir trabajando. Y hay bastante de cierto en esto si miramos la carrera del grupo bilbaíno de rock Split77 ya que tras 6 años de larga espera, apareció su nuevo álbum (de mismo nombre que el del grupo) la semana pasada, producido por José Lastra en los estudios Lamiña Producciones y editado por el sello independiente Noizpop.

El cuarteto formado por Aritz Aranburu (guitarra y voces), Iskandar Rementeria (teclado y voces), Ekaitz Hernández (bajo) y Deibol Rodríguez (batería) presentaron ayer en una rueda de prensa celebrada en el Kafe Antzokia de Bilbao el trabajo del que se sienten más satisfechos “ya que hemos logrado encontrar nuestro lenguaje, el lenguaje de Split 77”, según confesaban ellos mismos.

“Esto (dijo Aritz señalando el disco), es lo que somos. Hemos querido dejar fuera los artificios y hacer algo para nosotros mismos, algo que nos defina”. Iskandar, por su parte, subrayó las múltiples influencias que convergen en este álbum heterogéneo, de las más rockeras hasta las más experimentales.

Se puede pensar que si un grupo no publica nada en 6 años es porque se han dedicado a otros rollos, han cambiado de vida o lo han dejado para siempre. Nada más lejos de la realidad en el caso de los Split77 que han estado buscando su sonido y hallándolo, semana sí y semana también, en su lonja de la Alhóndiga de Rekalde. La culminación de todo este trabajo es el concierto de presentación de este viernes en el Kafe Antzokia.

Split77 son jóvenes pero llevan en esto 14 años ya, desde aquellos tiempos de la lonja de Julio Urquijo en Deusto, cuando formaban un poderoso trío compuesto por Mikel Romero (bajo) y Natxo Carmona (batería) además de Aritz. Ganaron el premio Entzuleen Saria (Premio de los Oyentes) de Euskadi Gaztea con la canción Sua de la maqueta grabada en los estudios de Karlos Kreator.

Quedan atrás aquellos tiempos en que se empezaba a tocar después de la lectura de un manifiesto de Jarrai y se compartía escenario con la enésima copia de Su ta Gar… Todo aquello ha quedado muy atrás y si bien la mayoría de aquellos grupos han desaparecido, Split77 permanece. Tan cerca y tan lejos del éxito como siempre, huyendo de las modas como de la peste y siendo fieles a lo que son: cuatro tíos expresándose musicalmente.

Ricardo Goyoaga

Lamentablemente Ricardo Goyoaga (nacido y vivido en Bilbao hace 50 y muchos) no podrá ya ver la película Un mundo casi perfecto en la que aparece interpretándose a sí mismo como parroquiano en una tasca. Ricardo falleció el pasado sábado por causa de un cáncer de garganta que, últimamente, le impedía articular palabra. Es más, si quería dirigirse a alguien del equipo durante el rodaje, lo hacía a través de una libretilla y un lápiz. Y en esa libretilla siempre escribía frases lejos de toda convencionalidad, frases extravagantes, sentencias sacadas de un libro o inventadas sobre la marcha, como aquella vez que alguien se quejó por el comportamiento de otro compañero durante el rodaje y él escribió esa verdad impepinable de La Rochefoucald: “Establecemos reglas para los demás y excepciones para nosotros mismos”.

Hemos hablado con Javier Ibarretxe, productor ejecutivo de Un mundo… sobre Ricardo esta mañana. Nos lo ha descrito como alguien que poseía una vastísima cultura, representante del Bilbao de antes, uno de esos personajes chirenes que incluso montó un Club denominado Carlotita Bilbao, una especie de congregación exclusiva de personajes variopintos de la villa en la que él ejercía de maestro de ceremonias. Ricardo llegó incluso a inventarse una música y una coreografía. Al parecer se ponía de pies en una mesa, cantaba la canción y animaba el cotarro como nadie. Hombre de gran bondad siempre muy amigo de los suyos, Ricardo tenía bastante de anacrónico, como de personaje de otro tiempo. Puede apreciarse en esta foto del 2001 en la que aparece junto a Javier y junto a una amiga de ambos.

Vivía en Gardoqui y frecuentaba el bar Negro y blanco de la calle Lutxana. Yo lo veía bastante por el barrio pero no le he conocido hasta este verano. Precisamente el día 18 de agosto, el día de su cumpleaños, tres días antes de la finalización del rodaje, escribió una carta dirigida a los componentes del equipo de Un mundo casi perfecto:

Bilbao, 18-VIII-2010

“Al equipo simpático y compacto:

Es para mí, sin lugar a dudas, algo rejuvenecedor y a la vez agotador, vivir de nuevo, aunque no entero, el movidón que se monta en torno al cine, y me hace repetirme esa gran verdad que dice : “Pa’qué te quejas si te gusta”.

Tampoco hay duda de que es una afición cansada. Cuando se cumple la jornada de 11 horas (como hoy, POR EJEMPLO, es todo un lujo).

Repetirse a uno mismo en cada producción: “Yo esto no lo vuelvo a hacer vive Dios que esta es la última” es cosa inútil. Estamos muy enganchados: los más y los menos veteranos. En cuanto a los novatos se definen como infatigables y el futuro reside en sus cabezas, esponjas de las técnicas que son más veloces que sus piernas.

Un abrazo estrecho para cada uno y un beso en la ancha frente de Esteban y en la nueva perilla de Josemi, “el ilustrísimo” inventor de historias disparatadas.

Adelante, falta poco y más tarde la experiencia asciende a grados Fahrenheit y de los otros.

Salud,

El Parroquiano”.

Descanse en paz, pues.

Arthur Penn, padre del Nuevo Hollywood

Acabo de enterarme de la muerte del cineasta Arthur Penn, que dirigió excelentes películas como La Jauría humana (1966), Bonnie &Clyde (1967), Pequeño gran hombre (1970) y La noche se mueve (1975), otras para mí no tan conseguidas, pero que daría mi brazo por haberlas dirigido, como El zurdo (1958) y Missouri (1976), y otras tres que aún me faltan por ver El milagro de Anne Sullivan (1962), Acosado (1965) y El restaurante de Alicia (1969).

El lunes 27 de septiembre pasado, el día de mi 33 cumpleaños, estuve mirando quién cumplía años también en la web imdb.com (la mayor base de datos de cine que existe) y supe que Arthur Penn hacía 88 años ese mismo día, al igual que Gwyneth Paltrow (38), Avril Lavigne (26) y Sancho Gracia (74). Animo a todos los internautas que no tengan nada que hacer a chequear con quién comparten efemérides, siempre resulta reconfortante enterarse que tipos talentosos como Arthur Penn que han contado historias emocionantes y que han llegado a la gente, historias de rebeldes que lucharon por alcanzar sus sueños, nacieron el mismo día que uno. Aunque también puede ocurrir, como le pasa al bueno de Txus Barrio, que nació un 20 de abril, coincidiendo con Adolf Hitler

Seguramente Bonnie & Clyde sea la película por la que recordaremos para siempre a Penn. No, no lo discuto, me parece una obra maestra y una de las películas precursoras del Nuevo Hollywood, la generación aquella de cineastas como Dennis Hopper, Martin Scorsese o Francis Ford Coppola que tomaron las riendas de Hollywood, que se atrevieron a poner en cuestión el poder de los estudios, con un nuevo lenguaje y nuevos temas, decidiendo ellos mismos el montaje final de sus películas. Para más información sobre todo esto, está el ameno y divertido libro, que se lee en una sentada, Moteros tranquilos, toros salvajes de Peter Biskind. Por último les dejo en inglés el extracto de La noche se mueve (Night moves) en el que Gene Hackman declina una invitación para ir a ver una película de Eric Rohmer porque una vez vio una suya “y era como ver crecer una planta”. Casualmente, en el guión original aparecía Claude Chabrol en lugar de Rohmer pero al final se decidió por este último. Estos directores, al igual que Godard o Fellini, representaban a aquellos autores europeos en los que la nueva generación de cineastas de Hollywood empezó a fijarse. Por eso resulta irónica esta particular “vacilada-homenaje”: