Oscars 2011, Natalie Portman y Colin Firth

Acaba de finalizar la entrega de los Oscars 2011 sin ninguna sorpresa pues The King’s speech (El discurso del Rey, Tom Hooper) se ha llevado los principales premios: mejor película, mejor dirección, mejor interpretación masculina y mejor guión original. Ví la película y me gustó sin tampoco entusiasmarme demasiado, es una historia de superación que tanto gusta a los académicos del cine norteamericano.

Me gustaría reconocer aquí a los actores Natalie Portman, que ha ganado el Oscar por la sublime interpretación de la obsesiva Nina Sayers en Black Swan (Cisne NegroDarren Aronofski) y a Colin Firth. Me quedo con sus silencios incómodos cuando se dispone a hablar y y cómo consigue que te identifiques con Jorge VI de Inglaterra, aunque no sea más que un monarca desagradable y orgulloso.

Ambos son protagonistas de dos de las películas que más me han marcado y que siempre las tuvimos en mente cuando hicimos el documental Zu zara nagusia. Por un lado, Fever Pitch (Fuera de juego, Paul Ashworth, 1997), adaptación de la novela homónima de Nick Hornby, en la que Firth interpreta a un profesor aficionado al equipo de fútbol del norte de Londres, el Arsenal. Hay un momento genial en el que su novia, Ruth Gemmell le pregunta si está pensando en su relación, a lo que él responde: “no, estaba pensando en el partido del Arsenal”.

Y por otro lado, Beautiful Girls (Ted Demme, 1996) el reencuentro entre unos viejos compañeros de una high-school que hacen balance de su vida mientras ahogan sus penas en el bar del pueblo. Entre tanta melancolía, aparece una especie de ángel de 13 años, llamada Marty (Natalie Portman), que trastoca la vida de un Timothy Hutton a caballo entre los sueños rotos de la infancia y una actual crisis de pareja.

También me quedo con el Oscar a mejor guión adaptado a Aaron Sorkin por su excelente trabajo en The Social Network, para mí, la mejor película del año pasado.

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