Se estrena La Otxoa, sin complejos en París

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Llevaba más de un mes sin actualizar el blog. A la excusa de que estaba ocupadísimo, tengo que añadir que me he mudado de casa y ahora vivo en Santutxu, un barrio de rentas bajas pero emociones altas, que se decía en una película que vi hace no mucho tiempo. Bromas aparte, estoy muy contento con el cambio y me da la sensación de que empieza una nueva etapa en mi vida.

El pasado 23 de mayo estrenamos el primer capítulo de 160 metros en la sala Multibox de ETB y el Bilborock, y la verdad fue un auténtico éxito. La gente se quedó con ganas de más, y eso es lo que estamos preparando para el segundo y el tercer capítulo. Esperamos proyectar en primicia el segundo para mediados del mes que viene en el Evidence Café-Teatro.

Por otro lado, este viernes 21 de junio, día de la Fiesta de la Música, estrenamos La Otxoa, sin complejos en el cine Chaplin Saint-Lambert de París. Dentro del festival de cine Différent 6 !, muestra organizada por la asociación franco-española Espagnolas en París, presidida por la actriz Laura del Sol, y dirigida por José María Riba y Eva Roelens. Sobre todo a José María Riba le debo muchas cosas, no solo haberme apoyado con Zu zara nagusia y con La Otxoa, sin complejos; sino también haberme presentado a Alice de Andrade, sin la que difícilmente hubiera conocido a Jean-Michel Rodrigo, productor francés y principal artífice de que se hiciera La Otxoa… aportando la entrada de una televisión francesa como la TLT (Teletoulouse) y el apoyo del CNC (el Ministerio de Cultura francés) y la PROCIREP.

LA OTXOA

El documental, que recordemos también es una coproducción de ETB y TVE, se proyecta a las 20:30 de la noche de este viernes 21, precedido por otro documental musical como es Zuloak (de Fermin Muguruza) a las 18:00.

Contará con la presencia de José Antonio Nielfa La Otxoa, de Jean-Michel Rodrigo y de un servidor. Además de la proyección del documental, a partir de las 22:00 habrá una actuación de La Otxoa junto a otros artistas.

Este viernes por lo tanto se cumplirán exactamente 4 años de aquella  Fiesta de la Música del 2009 en el que presentamos Zu zara nagusia en el Reflet Medicis y La Otxoa actuó después  ante un público que abarrotaba la rue Champolion, en un concierto titulado en la puta rue. Fue sin duda un buen domingo: uno de esos días que lo tienes marcado en tu calendario sentimental, vital, y que difícilmente podrás olvidar. Ahí comenzó una apasionante aventura cuyo resultado es lo que se va a ver este viernes en el cine Chaplin.

Si venir a Santutxu supone hoy el inicio de una nueva etapa, aquel 21 de junio de 2009 supuso el final de algo más que mi estancia en París, aunque yo por entonces no lo supiera, y tan solo viví el momento, asombrado por la capacidad de La Otxoa de conectar con un público francés que sentía un inmenso cariño hacia él.

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Athletic: Zu zara nagusia

Ayer estuve pensando en Zu zara nagusia, aquel primer documental que dirigí y que retrataba a una cuadrilla de aficionados del Athletic Club (arriba en la foto) durante las últimas jornadas de la temporada 2007-2008, mostrando la historia, las instalaciones y la actualidad del club.

La génesis de este proyecto eran las sensaciones que fui experimentando como aficionado durante el llamado bienio negro, aquellas dos temporadas de infarto de 2005-2006 y 2006-2007, en el que el Athletic sufrió mucho por mantener la categoría (es el único equipo que siempre ha jugado en Primera División junto al FC Barcelona y Real Madrid).

Fue un día soleado de junio del 2007, en un Athletic – Levante en el que se logró la salvación. Gracias al compromiso de gente como Ismael Urzaiz, que se echó el equipo a la espalda durante las últimas jornadas, logramos que se evitara la tragedia.

El último partido de Primera División que se juega en el viejo San Mamés, en La Catedral, será también un Athletic – Levante. Y de nuevo hay indicios de que el final va a ser muy apretado para finales de mayo. Digo todo esto con el ánimo tranquilo, tratando de quitarle importancia y pensando que el Athletic conseguirá la tranquilidad pero, quién sabe, igual tendrán que colocarse de nuevo los desfibriladores en San Mamés para los aficionados (que se cuenta que se pusieron pero yo no vi ninguno).

Siempre he pensado que lo que pasa con el Athletic (la pasión desmedida por el club) era algo digno de contárselo a alguien de fuera. Y por eso organicé una primera proyección de Zu zara nagusia en París, precisamente en la escuela de cine más reputada, La Fémis, auténtica cuna del cine de autor y de donde han salido autores de la talla de Costa-Gavras o François Ozon, por poner solo dos ejemplos.

Es más, preparamos una degustación de sangría y un concurso de tortilla de patata. Imagínate, la sala Jean Renoir (debajo en la foto) de la escuela proyectando una película sobre una cuadrilla de amigos y futboleros del Casco Viejo; y luego a la salida pintxos de tortilla, sidra y sangría. La sala se llenó y fue un puntazo. Hasta se apuntó el director de la escuela, Marc Nicolas.

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Tener un buen timing en el mundo del cine

El pasado sábado día 18 de enero salió publicada una entrevista que me hicieron en la revista ON del Deia (y del grupo de noticias), a raíz de los estrenos de La Otxoa, sin complejos, sobre todo, y también de la preparación y búsqueda de financiación de la serie documental 160 metros.

Me preguntaron si era posible vivir de las ficciones y documentales de forma independiente, ya que parecía ésta, una profesión muy dura para salir adelante. Contesté que, a pesar de la crisis del sector del audiovisual y de la cultura, y de que muchas veces se diga que este es un oficio individualista, de francotiradores, yo siempre había tenido la suerte (o la virtud) de encontrarme con la gente idónea para cada proyecto con la que he ido colaborando a lo largo del tiempo.

http://static.deia.com/docs/2013/01/21/on190113.pdf
(La entrevista se encuentra entre las páginas 45 y 50 de este enlace).

A finales del 2008, regresaba a París después de haber terminado el documental Zu Zara Nagusia para ETB y Canal Odisea. La cosa pintaba bien. Había realizado mi primera incursión en el mundo del audiovisual y además contando una historia personal. Pensé que mi teléfono echaría humo con todos los productores, jefes de periódicos o cadenas de televisión, que me llamarían para ofrecerme trabajo. Pero no fue así. Volví a París, y me enfrenté a la cruda realidad de tener que empezar de cero otra vez, de buscar trabajo.

Lo primero que hice es tratar recuperar mi puesto de asistente de seguros en la compañía Coris Assistance, trabajo al que renuncié para poder hacer Zu Zara Nagusia. Para que nos entendamos, asistente de seguros es aquel debe estar colgado del teléfono ayudando a la gente que viaja al extranjero por si tiene algún problema médico o con su coche. Esta era la parte más interesante del trabajo; luego estaban las llamadas ininterrumpidas del call-center; recogíamos incidencias y servicio post-venta de compañías de teléfono, seguros médicos o de seguros de coche. La gente que llamaba para quejarse del servicio estaba bastante mosqueada, y además nosotros no podíamos solucionar nada, ya que solo podíamos filtrar las llamadas.

Quien haya trabajado más de 3 meses de asistente o en un call-center, sabe perfectamente que cuanta más experiencia tengas, menos coges el teléfono y con más parsimonia ayudas a la gente que está al otro lado de la línea. Un poco como pasa en la hostelería cuando en un bar le haces señas a un camarero para que te atienda y este, remolón, hace como que no te ha visto porque sabe que la noche es larga…

En fin, a pesar de todo, como me había llevado muy bien con el director, Monsieur Alos, este me ofreció el mismo sueldo que tenía cuando dejé mi puesto. Aunque se trataba de un trato justo, yo sabía que a los compañeros con los que empecé a trabajar durante la temporada de verano del año anterior les habían subido el sueldo hasta dos veces (durante el tiempo en el yo me encontraba en Bilbao) e iban a cobrar 2000 euros más al año que yo por el mismo trabajo. Aquello me parecía injusto, y dije que me lo pensaría.

Una semana después, no había encontrado nada más y cuando estaba a punto de llamar a Alos para agachar las orejas y aceptar el trato, me llegó un email.

Se trataba de Jose María Riba, al que había conocido gracias a la coordinadora de la Femis, Christine Gazarian y de Mima Fleurent, en cuya plataforma, Colifilms Diffusion, había realizado unas prácticas de distribución.

Jose María (en la foto de abajo presentando Zu Zara Nagusia junto a Jose Antonio Nielfa La Otxoa y un servidor, durante el Festival Différent ! de París del que él es director), me llamaba entonces para decirme que había dado mi número de teléfono a la realizadora franco-brasileña Alice de Andrade y que estaba buscando a alguien que llevara la producción de un documental suyo sobre Cuba.

Este proyecto, Memoria Cubana, fue muy pero que muy difícil de realizar pero me permitió conocer a Jean-Michel Rodrigo (a la postre, productor de La Otxoa, sin complejos), al equipo de Mecanos Productions, a la gente del ICAIC cubano y de la embajada cubana; y también pude aprender del trabajo de Alice con los archivos aquellos de los noticieros del ICAIC, una experiencia formidable… Pero yo no sabía todo esto cuando recibí el email de Jose María, tan solo tuve la corazonada de que iba a ir bien. Y así fue.

Dice el productor de El Padrino y de La semilla del diablo, Robert Evans, que la suerte es una mezcla de oportunidad y preparación. No puedo estar más de acuerdo. Y en mi caso, el talento quizá se encuentre en haberme topado con la persona adecuada en el momento adecuado… Un buen timing, en definitiva.